Archivo del Autor: ruben

Gloriosa Salida Procesional de la Stma. Virgen del Carmen.

procesionAtrás quedó un mes intenso cargado de actos y cultos, un mes cargado de amor a la Reina de Torre del Mar. Desde la celebración del Rosario el pasado día 05, poco a poco fueron llegando el pregón, el Triduo y el besamano del día de la festividad del Carmen, cultos todos en los que la afluencia de público fue muy numerosa. Y cómo no, el día 26, la Solemne y Gloriosa procesión, una exaltación pública de fe y amor a la que es Madre Inmaculada del Monte Carmelo. La Santísima Virgen surcó las calles de su pueblo rodeada y acompañada por una auténtica multitud de personas que se agolpaba en las calles para vitorearle y gritarle mil veces guapa. Tras el canto de la Salve y a los sones de “Esperanza de Triana Coronada”, entró la Señora en su barrio de Poniente, engalanado para la ocasión como nunca antes se había hecho. Amor carmelita derrochaban sus vecinos, devoción a raudales. Con “Carmen Coronada” llegó al embarcadero y se inició la procesión marítima. Después el Paseo de Larios, mecida lenta y acompasa. El encierro, emociones desbordadas por el fin inevitable de lo que se acababa de vivir. Con el repique de las campanas y el “Himno Nacional” entró a su templo. En el interior y levantada a pulso, se entonó por penúltima vez la “Salve Marinera” y todos los que allí se congregaban rompieron en aplausos, vivas y piropos. Pasaban diez minutos de las 00:30h cuando el trono fue bajado por última vez y se iniciaba así una nueva cuenta atrás con la mirada puesta ya en julio de 2015.
En el recuerdo, la imagen imborrable de lo recién vivido materializada en una lágrima. Por delante, todo un año de nuevos preparativos, de iniciativas que desde ya empiezan a proyectarse y de trabajo para seguir mejorando y engrandeciendo los cultos y la procesión de la REINA Y SEÑORA DE TORRE DEL MAR. La Junta de Gobierno y todos los hermanos en general no tenemos más que palabras de agradecimiento:
Gracias a los portadores por ser los pies de la Virgen, el barco sobre el que navega cada año por nuestras calles; y a los jefes de trono por llevar el timón.
Gracias a la Banda de Cornetas y Tambores “Ntra. Sra. de la Caridad” y a la Banda de Música “Las Golondrinas” por poner la nota musical de un modo tan magistral a nuestra procesión.
Gracias a las camareras, floristas y ayudantes, por cuidarla, por mimarla y por ponerla tan guapa año tras año y semana tras semana.
A nuestro párroco y Consiliario por sus consejos, por guiarnos y acompañarnos en cada momento.
A los hermanos que día a día trabajan para que este sueño sea una realidad tangible y verídica.
Gracias a los vecinos de Poniente por volcaros con vuestra Virgen de ese modo, por vuestra cercanía y amabilidad.
A todos los que la acompañasteis y la sentís cerca. A cada lágrima derramada, a cada sentimiento inexplicable.
Gracias, y que ¡Viva la Virgen del Carmen!embarcada

PREGON 2014

Pregón con motivo de la Salida Procesional de Nuestra Sagrada Titular, que tendrá lugar el próximo día 11 de Julio en la Parroquia de San Andrés Apóstol de Torre del Mar a las 21.00 horas. Será realizado por nuestro querido amigo D. Miguel Zayas Fernández, el cual será presentado por D. Miguel Pacheco Santana, hermano de nuestra Hermandad.

Fotos Varias

Evangelio según San Marcos ‪5,21-43.‬

Cuando Jesús regresó en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reunió a su alrededor, y él se quedó junto al mar.
Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arrojó a sus pies,
rogándole con insistencia: “Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva”.
Jesús fue con él y lo seguía una gran multitud que lo apretaba por todos lados.
Se encontraba allí una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias.
Había sufrido mucho en manos de numerosos médicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor.
Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto,
porque pensaba: “Con sólo tocar su manto quedaré curada”.
Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal.
Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta y, dirigiéndose a la multitud, preguntó: “¿Quién tocó mi manto?”.
Sus discípulos le dijeron: “¿Ves que la gente te aprieta por todas partes y preguntas quién te ha tocado?”.
Pero él seguía mirando a su alrededor, para ver quién había sido.
Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad.
Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad”.
Todavía estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: “Tu hija ya murió; ¿para qué vas a seguir molestando al Maestro?”.
Pero Jesús, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: “No temas, basta que creas”.
Y sin permitir que nadie lo acompañara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago,
fue a casa del jefe de la sinagoga. Allí vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba.
Al entrar, les dijo: “¿Por qué se alborotan y lloran? La niña no está muerta, sino que duerme”.
Y se burlaban de él. Pero Jesús hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que venían con él, entró donde ella estaba.
La tomó de la mano y le dijo: “Talitá kum”, que significa: “¡Niña, yo te lo ordeno, levántate”.
En seguida la niña, que ya tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro,
y él les mandó insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Después dijo que le dieran de comer.