Patrimonio Literario

Poesía.

Carmela tira pa la playa,

porque es mujer marinera,

tiene los ojos azules

del mar, el cielo y la espera…

Esperando que sus hijos

regresen de la faena;

Se picó la madrugá

con inquietud de veletas.

La brisa se tornó viento,

la mar agitó sus crestas;

mi marido aún no ha venido

y mi padre no llega…

Vida de los marineros,

pa quién pueda entenderla.

El hombre siempre en la mar

y tu sueño a duermevela.

Que quién la arrulló en la cuna

cualquier día se la lleva.

Te pido, Virgen del Carmen,

por tó lo que Tu más quieras,

que el viento sea favorable,

su mar en calma se vea.

Que lleves el gobernalle

y brille clara su estrella.

 

  

Salve Reina de los Mares,

faro y guía de los marineros.

El pueblo entero te aclama

cuando sales en Procesión;

y hasta el mar embravecido

cambia, hasta de color.

Cuando sales de Tu Iglesia

a hombros de tus portadores,

con tu niño en los brazos

rodeada de tantas flores,

nos apiñamos para verte.

Y Tú, tranquila y serena,

vas despacio por las calles;

que al final una barquita te espera.

Desde Poniente a Levante,

de toda nuestra Axarquía,

nada hay que a Ti te iguale.

Aquí está el marinero

que un día en alta mar, dijo:

– Virgen del Carmen, ¡Un milagro!

Y la madre con su niño,

que Tú también le curaste,

y el campesino que reza

y te pide en su oración

Que le guardes su cosecha

Que es fruto de su sudor.

Todo esto sale del corazón

de un pueblo que a Ti te venera,

porque Tú eres Madre de Dios,

la más bella marinera,

Reina y Señora de Torre del Mar.

Camarera de la Virgen

 

Poesía:

Virgen del Carmen tu eres,

Luz de nuestros días.

Eres el faro y la guía

en nuestro peregrinar.

Tú eres nuestra protectora

reina de tierra y bahía,

la patrona marinera

de nuestro Torre del Mar.

Hoy a mi Virgen del Carmen,

yo le quisiera cantar

igual que todo mi pueblo

le cantan por sevillana, malagueñas y soleá,

y hasta las flores del campo

también le quieren cantar

echando el perfume al aire

Cuando la ven de pasar.

Y esta torre marinera

quiere a su Virgen morena,

la más guapa y más romera

la que en mayo sube al campo 

y en verano baja al mar.

Adolfo Porras Alés